Hoy las empresas se enfrentan a esto:
Mucha capacitación, poco cambio real.
Líderes formados, pero equipos desconectados.
Buenas intenciones culturales, pero hábitos que no cambian.
Comunicación constante… y aun así malos entendidos, conflictos y desgaste.
Indicadores de negocio presionando resultados, sin indicadores humanos que sostengan esos resultados.